Cuento Urbano:
Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.
Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.
Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.
Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.
Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir.
Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo.
Cuando salió, las otras ranas le preguntaron: "¿No escuchaste lo que te decíamos?"
Cuando la rana trato de explicarles, las otras comprendieron que era sorda. Mientras que ella penso que las demas la estaban animando a esforzarse mas para salir del hoyo....
Moraleja
La lengua tiene poder. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado, puede ayudar a levantarle y finalizar el dia. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado, puede ser lo que acabe por destruirlo.

muy buena la moraleja
Llevás mucha razón. Te lo dice alguien que lleva años saltando dentro del hoyo. No te preocupes estoy sordo.
Besos
Entonces Lobo, tengo que darte la enhorabuena por ser sordo....porque la verdad es que creo que es algo bastante complicado....
Un abrazo.
Muy interesante el cuento y también la moraleja, dependiendo de lo que entiendas por "palabras destructivas". Desde luego, las de las ranas desde fuera del agujero, sin duda lo son, pero no siempre es así.
A veces, las personas desanimadas interpretan como destructivas palabras que, en esos momentos, no son las que esperaban oir, sin embargo, esto no convierte necesariamente en destructivas a esas palabras. Es mi opinión.
Un beso.
La moraleja es buena,aunque yo creo que hay que intentar ser fuerte y no dejarse influenciar por los demás,ya sé, es complicado yo todavia estoy en ello.
Me encanta la foto.
Besos
Estoy de acuerdo contigo Jesús, hay veces que las personas queremos oír las palabras exactas y si no nos dicen lo que estábamos esperando ya no valoramos o malinterpretamos lo que nos han dicho.
Y claro CuartoSin hay que ser fuertes....aunque yo reconozco que me influyen mucho los demás, sobre todo a veces estoy demasiado pendiente del que dirán....
Un abrazo.
Bonito cuento y buena moraleja. Lo que pasa es que todo el mundo de vez en cuando necesitamos que nos pongan la mano en el hombro y nos regalen el oído. Al fin y al cabo somos humanos.
Y también por contra, es bueno que nos digan nuestros fallos y nuestros defectos porque aunque nos duelan, seguro que nos servirán para ser mejores.
Un saludo
elcorazondelmar
Es cierto que la palabras tiene un gran poder, por eso debemos cuidarnos de los que pregonan que siempre dicen la verdad, en muchas ocasiones son verdades innecesarias que lo unico que valen es para hacer daño.
Gracias por tu visita.
Salud y Paz
... y al leerlo pues me acabo de alegrar el día a mi misma....
Con un cuento de ranas...